Castilla
cuando vuelvo
tu solana ya no me quema
y tu sombra
ya no me abriga.
Cuando paso por tus crestas
paso rápido
y procuro no atragantarme.
Tierra de avispas
ya no me siento hija tuya
ni de nadie.
Te has llevado mi sangre
y la de mi familia.
Me has desterrado para siempre
de mí misma.
Eres la madre cruel
que expulsa a sus hijos
de la casa
y los deja secos y tristes
con la condena del limbo
agarrada a la boca del estómago.
Desterrados
conoceremos el castigo
de nuestra sangre corriendo
por esta tierra sin fruto
No hay comentarios:
Publicar un comentario